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Gudea de Lagash, el buen gobernador

Tras un periodo caótico en que el gobierno acadio había caído en beneficio de los Guti, unos pobladores llegados de los montes Zagros que nunca tuvieron el control efectivo de Mesopotamia, se produjo un renacimiento sumerio en el que sobresale el nombre de Gudea de Lagah (2144 – 2124 ane.). Su imagen de hombre justo, sereno, pacífico, de primer servidor de los dioses, de buen administrador del poder político, religioso y militar contrasta con la altivez, majestuosidad y la apariencia belicosa de los anteriores reyes acadios, más cercanos al poder divino que a los deberes terrenales.



Los reyes de Lagash, ciudad-estado situada al sur de Mesopotamia, cercana a la costa del Golfo Pérsico, no se presentaron como tales, sino con el título de Ensi o Patesi, que se traduce mejor como gobernador, el cual refleja un alto contenido religioso, aunque siguieron ostentando el poder político y militar. Este título ya era el que usaban los antiguos sumerios, suprimido por los acadios y gutis, y que tras la derrota de Nammahni de Lagash frente a Ur-Nammu de la III dinastía de Ur, desapareció como forma de denominación del máximo mandatario en cualquiera de los reinos e imperios que se sucedieron a los largo de los más de 2000 años posteriores.

Las estatuas de diorita de Gudea de Lagash (27 de ellas halladas en Girsu), y las crónicas de su tiempo recogidas en estelas votivas o en los llamados Cilindros de Gudea, nos hablan de un periodo de aparente paz, donde este personaje alcanzó a gobernar sobre un espacio de más de quince-mil quilómetros cuadrados entre los que se incluían las principales ciudades-estado del momento (Ur, Nippur, Uruk, Lagash, Girsu, etc.). Durante su mandato, Gudea realizó varias reformas y grandes construcciones de templos así como de palacios, canalizaciones de agua y otras estructuras de índole pública, además de cambios en la administración con la inclusión por primera vez de un “primer ministro” o “gran visir”, el denominado sukkal-mah, sobre el que delegaba gran parte de sus funciones.

La imagen de su estatuaria, con el casquete de lana, identificado como el de un pastor, la posición piadosa de sus manos, y el atuendo que deja un hombro al aire, lo definen como un servidor del pueblo, un elegido por los dioses, de hecho Gudea significa <<el único elegido>>. Una imagen muy poderosa, a pesar de su sencillez, que fue copiada por otros grandes mandatarios mesopotámicos, como por ejemplo Hammurabi de Babilonia (1792 – 1750 ane.), muchos años más tarde.

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1 Comment


Esmeralda Lemus
Esmeralda Lemus
Feb 13, 2022

muchas gracias por la informacion.no lo conocia.siempre interesante lo que aportan.


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